Que te digan todos lo mismo: tranquila, poco a poco, tiempo, mucho tiempo, mucho más tiempo. Tiempo es precisamente lo que me falta. Y rutina, lo que me sobra.
Dicen que me tranquilice, que todo pasa, y que lo siguiente será mucho mejor.
¿Más emocionante?
Dejarme llevar, que me den una bolsa con tiempo para mi. Que dure mucho, para utilizarla en pequeñas dosis. Dosis de alguna que otra hora en mi cama (y en alguna otra más). Y luego volar. Y volando, prefiero no saber nada de nada ni de nadie. Pero aún así, no callar. Decirlo todo. Y diciendo, no podrán frenarme y alguno que otro se arrepentirá. Nuevas experiencias, cometer muchos errores y algún acierto, morder, arañar, sobrepasar los límites. Que me llamen egoísta, posesiva, loca, paranoica, inmadura, depravada, inconsciente...
- ¡Para, joder!
- ¿Y cuándo se te acabe ese tiempo?
- Desaparecer sin dejar huella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario