Poco me ata, pero es una putada que lo que me ata aquí sea tan fuerte (y yo tan débil). Miedo a preguntar cosas por no estar segura de querer saber la respuesta. Pensar qué encontrarás al volver. Y saber que hay unas cuantas personas en tu vida que cada día son más importantes y unos cuantos km les ponen (queramos o no) fecha de caducidad.

Un día en el que cualquier pequeño pensamiento hace caer una lágrima, y dos, y tres.. y la más mínima mala noticia se hace un mundo. Hasta que te encuentras comiendo helado de chocolate con Sexo en Nueva York.
Se acabaron los anuncios.
Ya empieza. ¡Buenas noches!
No hay comentarios:
Publicar un comentario